Todo cambia y se conmueve en pocas horas. El sábado 5 de diciembre de 2009 será un día histórico para River. No por un título, algo alejado en este presente futbolístico raquítico. Sí por una elección increíble por lo pareja, espectacular por esa lucha voto a voto entre Daniel Passarella y Rodolfo D'Onofrio, dramática por la definición, insólita por la diferencia final, mediática por todos los canales de noticias que reflejaron ese minuto a minuto que originalmente terminó a las 23.13, polémica por todos los cruces en la previa y por los cantos de anoche en el corazón del Monumental contra el Kaiser, y más polémica, dramática, espectacular, increíble e histórica todavía por esos cinco votos observados que generaron un recuento que finalizó esta misma madrugada con ese grito emocionado de Passarella, mítico por su número como jugador, al saberse finalmente ganador...
"Ganamos por dos votos", anunciaron casi al mismo tiempo D'Onofrio, exultante y pidiendo prudencia a sus fanáticos, y Passarella, mientras denunciaba que esos sufragios observados lo perjudicaban porque había boletas con la palabra "Frassarella" de la "lista 6", cuando las listas eran 5 y el apellido del involucrado es hiperconocido. El objetivo era confundir al votante desprevenido en el golpe de vista e impugnar el voto.
Dos votos entre 14.237 socios que hicieron extender por dos horas la elección por la cantidad de personas que coparon la parte baja del Monumental, que generaron un sábado (y un domingo, y varios días más también) al borde de un ataque de nervios. Una cifra que superó las dos últimas elecciones juntas.
Con Caselli en el tercer puesto y Kiper y Mera Figueroa en el fondo de la grilla, hubo festejos en los bunkers de Passarella y D'Onofrio, separados por pocos metros sobre el boulevard Lidoro Quinteros y la avenida Figueroa Alcorta.
Con Alejandro Sabella en uno y el Beto Alonso (con lágrimas en los ojos) en el otro. Ahí nomás, en las primeras horas del domingo, Passarella hablaba de "fraude" y pedía que "D'Onofrio, Aguilar e Israel se vayan ya". Enseguida, y después de que el Kaiser cortara la comunicación telefónica con TN porque estaba en línea D'Onofrio, el propio Rodolfo sostuvo que "él debe estar un poco nervioso" y volvió a pedir prudencia.
"Ganamos por dos votos", anunciaron casi al mismo tiempo D'Onofrio, exultante y pidiendo prudencia a sus fanáticos, y Passarella, mientras denunciaba que esos sufragios observados lo perjudicaban porque había boletas con la palabra "Frassarella" de la "lista 6", cuando las listas eran 5 y el apellido del involucrado es hiperconocido. El objetivo era confundir al votante desprevenido en el golpe de vista e impugnar el voto.
Dos votos entre 14.237 socios que hicieron extender por dos horas la elección por la cantidad de personas que coparon la parte baja del Monumental, que generaron un sábado (y un domingo, y varios días más también) al borde de un ataque de nervios. Una cifra que superó las dos últimas elecciones juntas.
Con Caselli en el tercer puesto y Kiper y Mera Figueroa en el fondo de la grilla, hubo festejos en los bunkers de Passarella y D'Onofrio, separados por pocos metros sobre el boulevard Lidoro Quinteros y la avenida Figueroa Alcorta.
Con Alejandro Sabella en uno y el Beto Alonso (con lágrimas en los ojos) en el otro. Ahí nomás, en las primeras horas del domingo, Passarella hablaba de "fraude" y pedía que "D'Onofrio, Aguilar e Israel se vayan ya". Enseguida, y después de que el Kaiser cortara la comunicación telefónica con TN porque estaba en línea D'Onofrio, el propio Rodolfo sostuvo que "él debe estar un poco nervioso" y volvió a pedir prudencia.
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El sábado le dio paso al domingo. Y a las 2.17, tras el recuento, Domingo Díaz -al frente de la Junta Electoral- salió y anunció que el nuevo presidente de River es Daniel Passarella. Al mismo tiempo, distintas fuentes aceptaron que el conteo provisorio (los dos votos a favor de D'Onofrio) "fue apresurado". Ahí mismo, mientras el Kaiser festejaba, desde el bunker de D'Onofrio amenazaban con ir a la Justicia. "Tienen todo el derecho a reclamar, pero no creo que se revierta la situación", explicó Díaz.
Antes de eso, seguro de su triunfo, Passarella había dicho que el actual vicepresidente Julio Macchi lo había llamado para felicitarlo por la elección y para consultarlo si estaba de acuerdo con entregarle el mando el jueves 10, cuatro días antes de lo previsto originalmente y el mismo día del clásico con Racing.
Así sería nomás. "¡Seis!", bramó Passarella. Jugador, DT y ahora presidente. Sí, histórico.
Ese número que lo acompañó en su exitosa carrera como jugador, ahora reflejaba el triunfo del Kaiser en una elección que fue para el infarto.
Mientras, en la misma calle, unos 60 seguidores de Passarella festejaban a su modo, con sus cantos: "Hay que saltar, hay que saltar, porque esta noche se va a Aguilar" / "Vení, vení, cantá conmigo, que de la mano de Passarella todos la vuelta vamos a dar"/ "Que de la mano de Passarella, toda la joda se va a acabar".
De este modo, el Kaiser consigue lo que pocos: ser presidente de un club al que también defendió como jugador y técnico, al igual que Bernabéu (Real Madrid), Beckenbauer (Bayern Munich) y Babington (Huracán).
Horas antes de consumarse el triunfo, en el hall del Monumental se habían producido incidentes al chocar partidarios del Kaiser con los de D'Onofrio.
Fuente: Olé.
¡¡¡¡¡VAMOS RIVER, EL MAS GRANDE SIEMPREEEEEEEEEEEEE!!!!!!!
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1 comentarios:
También soy de River pero te cuento un secreto( Cari es de la contra) jaja.
Nunca había entrado aquí, desde ahora tienes una fans.
Besos
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